Asana en Yoga: su origen, significado y práctica moderna

¿Qué significa Asana en Yoga?

La palabra Asana proviene del sánscrito y significa postura o asiento estable. En los Yoga Sutras de Patanjali, no se refiere únicamente a las posturas físicas que hoy conocemos en las clases de yoga, sino a la capacidad de permanecer en equilibrio y comodidad en el cuerpo, para que la mente pueda entrar en un estado de calma y contemplación.

Asana dentro de los 8 pasos de Patanjali

Los 8 pasos del Yoga, descritos por Patanjali, son un camino progresivo hacia la unión del ser con lo esencial. Asana es el tercer paso y se ubica después de los Yamas, principios éticos, y los Niyamas, principios individuales. 

Su función es preparar el cuerpo físico para los pasos más internos: Pranayama, Pratyahara, Dharana, Dhyana y Samadhi. A través de la práctica de asana, cultivaremos disciplina, salud y estabilidad, cualidades necesarias para avanzar hacia la meditación profunda.

El concepto de Sthira Sukham Asanam

El maestro Patanjali define Asana en una frase breve pero profunda:
Sthira Sukham Asanam, que significa, la postura debe ser firme y cómoda.

Este principio nos recuerda que el Yoga no se trata de lograr la postura más avanzada ni de que te esfuerces más allá de tus límites. La verdadera práctica surge cuando el cuerpo encuentra estabilidad (sthira) y a la vez ligereza (sukham). Solamente desde ese equilibrio la mente podrá aquietarse y permanecer atenta.

Asana en el Yoga moderno

En la actualidad, especialmente en Occidente, la práctica de asana se transformó en lo que conocemos como yoga postural moderno. Este enfoque pone el acento en el movimiento del cuerpo, la secuencia de posturas y el desarrollo de cualidades físicas como la fuerza, la flexibilidad y el equilibrio.

A lo largo del siglo XX, con el avance de la ciencia, muchos maestros integraron conocimientos de anatomía y biomecánica para adaptar las posturas a las necesidades del cuerpo moderno. La intención es prevenir lesiones y promover una práctica más segura. 

Este estudio del cuerpo ha permitido que el yoga se acerque a más personas, mostrando que es posible practicar sin importar la edad, la condición física o la experiencia previa. ¡Todos podemos practicar!

La práctica de asana hoy en día mejora la postura corporal, la movilidad articular, la conciencia de la respiración y la gestión del estrés. Más allá de lo físico, la atención plena que se cultiva en cada postura ayuda a reducir la ansiedad, relajar la mente y reconectar con uno mismo en medio del ritmo acelerado de la vida moderna.

¿Por qué cada vez más personas practican Asana?

Las motivaciones son variadas, pero entre las más comunes están:

  • Aliviar dolores físicos, especialmente de espalda y cuello.
  • Liberar tensiones y ganar flexibilidad.
  • Fortalecer el cuerpo y mejorar la energía en el día a día.
  • Encontrar calma mental y un espacio personal de autocuidado.

Si bien esta dimensión física es valiosa y ofrece beneficios concretos para la salud, en la tradición del yoga, las asanas son solo una parte del camino. Lo importante no es cuán avanzada sea tu postura, sino cómo ésta se convierte en una herramienta para conectar con tu respiración, cultivar la atención plena y preparar el cuerpo para la meditación.

Cierre ♥

Para cerrar, les cuento que mi práctica empezó con asana y no me da vergüenza contarlo. Hoy puedo decir que la práctica de asana, pranayama y meditación hacen a ésta una disciplina completa e integral. Trabaja desde lo físico hasta lo más sutil. Es maravilloso practicar y enseñar, observar cómo lo que te hace bien a vos, le hace bien a otras personas. 

Te comparto un párrafo del libre Luz sobre el Pranayama del maestro BKS Iyengar para que reflexiones acerca de Asana: 

“Las asanas purifican el cuerpo y la mente y tienen efectos preventivos y curativos. Su número es incontable, y responden a las diferentes necesidades de los sistemas muscular, digestivo, circulatorio, glandular, nervioso, así como de otros sistemas del cuerpo.

Ellas ocasionan cambios a todos los niveles, desde el físico al espiritual.

La salud es un equilibrio delicado del cuerpo, la mente y el espíritu. Por la práctica de asanas, las incapacidades físicas y las distracciones mentales del sädhaka desaparecen, y se abren las puertas del espíritu.

Las asanas proporcionan salud, belleza, fuerza, firmeza, ligereza, claridad de palabra y expresión, sosiego de los nervios y una alegre disposición.

Su práctica puede compararse con el crecimiento del árbol del mango. Si el árbol ha crecido sano y fuerte, su esencia se encuentra en el fruto. De igual modo, la esencia destilada de la práctica de asanas es el despertar espiritual del sädhaka, quien se ve libre de todas las dualidades.”B.K.S. Iyengar

Nos vemos en el mat, Celeste

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