Postura del Cuervo: Equilibrio y Fuerza en Bakasana

Al practicar Bakasana, trabajamos la concentración mental y física, lo que fomenta una conexión más profunda con nuestro cuerpo. Esta postura es ideal para quienes buscan desarrollar un equilibrio entre fortaleza, confianza y estabilidad emocional

Bakasana, o la postura del cuervo, es una de las posturas de balance de brazos más conocidas en el Yoga. A primera vista, puede parecer intimidante, pero cuando se empieza a estudiar desde la Biomecánica, se convierte en un movimiento tanto de fuerza como de alineación. Esta postura no solo fortalece los brazos y el core, sino que también desarrolla la confianza interna y el empoderamiento, activando el Manipura Chakra, nuestro tercer punto energético, el centro de poder personal. 

Postura del Cuervo desde la Biomecánica

Desde la Biomecánica, Bakasana es un postura de distribución de la fuerza y equilibrio sobre las manos activando de manera eficiente varios grupos musculares. Los músculos principales involucrados son los flexores profundos de las muñecas, los dorsales anchos de la espalda, y el transverso abdominal, el músculo profundo del abdomen. La inclinación hacia adelante genera un cambio en el centro de gravedad, permitiendo que los pies se eleven del suelo. La correcta activación del core es esencial para estabilizar el tronco y evitar colapsar hacia el suelo.

Es importante que las escápulas estén activas y alejadas de las orejas para proteger los hombros. Además, la retroversión pélvica contribuye a la compactación del cuerpo, creando una estructura sólida desde las manos hasta la parte baja de la columna.

3 Posturas Preparatorias para Bakasana:

  1. Malasana, Postura de la Guirnalda, también conocida como Postura de Rana: esta postura de sentadilla profunda abre las caderas y flexibiliza los tobillos, preparando la flexión profunda necesaria en las piernas para Bakasana.
  2. Chaturanga Dandasana, Postura del Bastón en Cuatro Apoyos: esta flexión de codos cerrada fortalece los brazos, los hombros y el core, preparando el cuerpo para soportar el peso sobre las manos.
  3. Uttanasana, Postura de Pinza de Pie: esta postura de flexión de caderas alarga los isquiotibiales mientras que desarrolla fuerza en el abdomen al plegarse. Esto colabora con Bakasana ya que en esta postura los cuádriceps quedan lo más cerca posible del torso.

Contrapostura para relajar el cuerpo después de Bakasana

Como contrapostura, te recomiendo Baddha Konasana, Postura del Ángulo Atado o Postura de la Mariposa. Este asana abre las caderas, estira la espalda baja y relaja las piernas, contrarrestando la compresión que experimentamos en Bakasana. Además, si te inclinas hacia adelante, también podrás sentir un suave estiramiento en la espalda relajando todo el cuerpo tras la intensidad del Cuervo.

Beneficios de Bakasana

  1. Fortalecimiento del core y brazos: esta postura es excelente para trabajar los músculos abdominales, brazos y hombros.
  2. Mejora del equilibrio y la concentración: mantener el cuerpo elevado sobre las manos requiere una gran atención a la alineación y equilibrio, lo que mejora la concentración mental.
  3. Desarrollo de la confianza: superar el miedo a caer en esta postura construye una mayor seguridad y autoconfianza ¡Vamos por más! 

Bakasana no solo representa un reto físico, sino también un desafío mental. Al practicarla, recordemos que en el Yoga, como en la vida, el equilibrio y la fuerza van de la mano. Que no te dé ansiedad alcanzar la postura perfecta, el verdadero aprendizaje reside en el proceso y en la paciencia. Con cada intento, estarás más cerca de encontrar la conexión entre cuerpo y mente.

Que esta postura te inspire a enfrentar tus retos con valentía y respeto! 

Nos vemos en el mat, Celeste

Una respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscribite al newsletter

Probá una clase de yoga en Coglhan