Los Niyamas: la práctica interna y personal del yoga
Los Niyamas son el segundo paso en los Ocho Pasos de Patanjali y representan disciplinas individuales que nos ayudan a cultivar una vida más equilibrada y consciente. Mientras que los Yamas nos guían en nuestra relación con la sociedad, los Niyamas nos invitan a mirar hacia adentro, fomentando hábitos que nutren nuestro bienestar físico, mental y espiritual.
Estudiemos cada uno de ellos y exploremos cómo podemos integrarlos en nuestra vida cotidiana.
1. Saucha, pureza
Saucha nos recuerda la importancia de la limpieza en nuestro cuerpo, mente y entorno.
🔹 En la vida moderna: podemos aplicar Saucha limpiando adecuadamente nuestros hogares, ventilando los espacios dejando que entre aire nuevo y renovado. También podemos purificar nuestra mente de pensamiento que no ayudan y que sólo producen ruido mental y reacción automática en nuestra forma de ser.
El maestro Iyengar nos recuerda:
“Mientras que buenos hábitos como el baño purifican externamente el cuerpo, asana y pranayama lo depuran internamente. La práctica de asanas tonifica el cuerpo entero y expulsa las toxinas e impurezas ocasionadas por un exceso de complacencia. El pranayama limpia y airea los pulmones, oxigena la sangre y purifica los nervios. Sin embargo, más importante que la depuración física del cuerpo es la depuración de la mente de emociones perturbadoras como el odio, la pasión, la rabia, la lujuria, la avaricia, el engaño y el orgullo; y aún más importante es la depuración del intelecto (buddhi) de pensamientos impuros.”
BKS Iyengar, La Luz del Yoga.
2. Santosha, contentamiento
Santosha nos enseña a aceptar la vida tal como es y encontrar gratitud en el presente.
🔹 En la vida moderna: significa soltar la constante búsqueda de “más, más y más” y enfocarnos en lo que ya tenemos, desarrollando una actitud de gratitud y aceptación en nuestro día a día.
Los profesores reflexionan:
“Santosha nos viene a decir que se puede disfrutar de lo que se tiene en lugar de vivir anhelando aquello de lo que se carece. Desapego ante lo material. Actitud altruista, aceptación del “aquí y ahora”, todo lo cual conduce hacia la gratitud. La gratitud y la satisfacción conectan con el sentido profundo de este niyama. Santosha es la luz de la practica. Agradecer la bendición de estar vivos, de tener el tiempo, la posibilidad de estar donde estamos.”
Escuela de Yoga Verónica Belloli. Trabajo Práctico realizado por los alumnos del Profesorado 2016. Liliana Birollo, Ruth Pezet y Paula Fábregas.
3. Tapas, disciplina y esfuerzo
Tapas es la energía que nos impulsa a mantener la autodisciplina y el compromiso con nuestra evolución personal en todos los ámbitos de nuestra vida.
🔹 En la vida moderna: a través de este Niyama podemos desarrollar nuestra intención para con un propósito o meta. La constancia en un proyecto nos provee de sabiduría, experiencia, rectitud y sobretodo confianza en nuestra propia voluntad.
El maestro nos dice:
“Indica, por lo tanto, un ardiente esfuerzo para, en todas circunstancias, lograr una meta determinada en la vida. Comporta purificación, autodisciplina y austeridad. Toda la ciencia de edificación del carácter se puede considerar como una práctica de tapas. Tapas es el esfuerzo consciente por lograr la unión definitiva con la Divinidad y quemar todos los deseos que se interpongan en el camino hacia esta meta. Un objetivo digno convierte la vida en pura, iluminada y divina. Sin este objetivo, la acción y las plegarias no tienen ningún valor. Una vida sin tapas es como un corazón sin amor.”
BKS Iyengar, La Luz del Yoga.
4. Svadhyaya, autoconocimiento
Svadhyaya nos invita a conocernos mejor a través del estudio y la reflexión sobre nosotros mismos, nosotras mismas y sobre los textos sagrados.
🔹 En la vida moderna: podemos aplicar Svadyaya iniciando camino donde nuestro ser objeto de investigación. Iniciar caminos de terapias, Yoga, grupos de autoayuda pueden aportar a nuestro crecimiento como personas. Por otro lado, la lectura de textos sagrados como los Yogasutras o la Bagad Vita pueden darnos mayor claridad y esperanza.
La profesora nos recuerda:
“Este Niyama nos alienta a la auto observación dentro y fuera del mat, durante la práctica y en todo momento de nuestra vida. También implica el estudio de los textos sagrados del yoga, como los Vedas, Upanishads, Bhagavad Gita y los Yoga Sutras de Patanjali. La lectura y el estudio de estos textos nos ayudan a comprender el camino espiritual. Sin embargo, necesitamos enlazar la enseñanza de estos textos con nuestra propia experiencia, necesitamos establecer una conexión entre estas escrituras y aquello que nos ocurre día a día, nuestro modo de actuar; es preciso “traducir” estas ideas escritas a nuestra existencia para que cobren vida y se vuelvan realmente beneficiosas.”
Escuela de Yoga Verónica Belloli. Swadhaya, Elijo saber. Marcela Pietrangelo.
5. Ishvara Pranidhana, entrega y confianza
Isvhara Pranidhana nos enseña a soltar el control y confiar en algo más grande que nosotros, sea la vida, el universo o una fuerza espiritual.
🔹 En la vida moderna: significa aceptar lo que no podemos cambiar, confiar en los procesos de la vida y rendirnos ante la incertidumbre con serenidad.
Un ejemplo que me hace pensar en este Niyama es cuando Lionel Messi, al ganar la copa del mundo, se cae arrodillado ante ese presente que tanto sacrificio y empeño le costó. Creo que Lionel estaba rendido ante este evento mundial, pidió que confiáramos en ese grupo y así fue que con mucho trabajo, constancia y fe, esa fe invisible, lo logró.
El maestro nos aclara:
“Isvara Pranidhana es la dedicación al Señor de nuestras acciones y nuestra voluntad.Quien tiene fe en Dios no desespera, ya que posee la iluminación (tejas).”
BKS Iyengar, La Luz del Yoga.

Cultivar los Niyamas en el día a día
Los Niyamas nos ofrecen una guía para encontrar algo de armonía y bienestar frente al vacío y sinsentido que ofrece la actualidad. Integrar estos concepctos en nuestra vida, es todo un desafío y debemos luchar y aportar ese granito de arena cada día a nuestras vidas. Deseo de todo corazón que vivamos bien, en paz y en calma. Namasté
Nos vemos en el mat, Celeste